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Fotos otoniel
A las seis y media de la tarde de ayer, un hecho de violencia
se registro en los calabozos del retén de Agua Salada,
cuando presuntamente varios detenidos incendiaron los colchones
en medida de protesta por las actuaciones policiales.
Según la versión oficial, señala que los
hechos se dieron cuando los detenidos fueron trasladados de la
comisaría de Brisas del Orinoco hasta los tribunales de
la ciudad y de allí hasta el retén, puesto que ellos
cuentan con mejor seguridad en el sitio, lo queda una ventaja
para que los funcionarios decidieran transportar en calidad de
detenido a los quince jóvenes, aprehendidos el día
lunes y donde un hombre quedó abatido.
Asimismo lo fuente oficial señaló que los detenidos
son Oscar Javier Berra Rivas (23), José Miguel Moreira
Correa (20), Miguel Centeno Martínez (18), Wuilky Romero
(24), Raúl Fuentes Alayón (21), Jonathan José
Moreno Cornieles (20), Miguel Centeno Martínez (20), Luis
Antonio Lourerio (21), Jorge Lauriano Padrón (23), Erison
Pinto Romero (23), Róderick Tovar Aguinagaldi (24), Jesús
Rafael Coa Márquez (19), Raúl Alejandro Gris (20),
Larry José López Romero (24), y Angel Manuel Mongado
(30), quienes fueron puestos a la orden de la fiscalía
por una serie de delitos.
La otra
cara de la moneda
Sin embargo, en el recinto carcelario, se hallaba un grupo de
familiares de las quinces personas detenidas, para pedir una respuesta
concreta al caso y defender los derechos de los mismos.
En una entrevista a Yusmely Concepción Díaz, explicó
que desde la mañana de ayer, se encuentran dando vueltas
con los detenidos, puesto que los detenidos los envían
de un lugar a otro y esta es la hora que no se la has dicho, cuales
son los delitos que los inculpa.
Díaz, recalcó que también tuvieron que pedir
la intervención de una fiscal de Derechos Fundamentales,
ya que los jóvenes supuestamente habían sido víctimas
de maltratos por algunos funcionarios.
En otro orden de ideas, dijo que todo lo que sucedió el
lunes fue un vil montaje, ya que los jóvenes se encontraban
celebrando que “Pechocho”, había salido del Internado Judicial
de Ciudad Bolívar y por ello se encontraban reunidos en
la casa comiendo y tomando.
Allí, fue cuando llegó la policía y hizo
toda esa actuación, puntualizó Díaz, debido
a que amenazaron a los jóvenes con matarlos.
Los familiares en las puertas del retén de Agua Salada,
hicieron un llamado a los organismos competentes, para que se
avoquen al caso.
Pido justicia
Por su parte, la progenitora de Juan Carlos Herrera, María
Herrera hizo un llamado a los cuerpos de seguridad del estado,
para pedir protección, ya que ella teme por alguna represalia
que tomen algunos funcionarios en contra de ella y su familia
por las declaraciones ofrecidas a los distintos medios de comunicación.
María Herrera acotó que la muerte de su hijo, se
debe a un plan orquestado supuestamente por algunos funcionarios
de la policía, quienes en reiteradas ocasiones hostigaban
a la familia y extorsionaban a los mismos.
Con respecto a este sentido, Herrera puntualizó que hace
meses un presunto comisario de la policía hizo un allanamiento
en la residencia sin orden y después se llevó cinco
mil bolívares fuertes, así como que hace meses otro
funcionario secuestro a Juan Carlos y pidió la suma de
cuatro mil bolívares fuertes por su liberación.
María Herrera dijo que todas las pruebas de que los funcionarios
extorsionaban y maltrataban sicológicamente a los miembros
de la familia, están en la fiscalía, derecho fundamentales
y atención de la víctima; y que allí cualquier
persona puede ir a verificar los datos.
En otro orden de ideas, Herrera señaló que en lugar
de los hechos, donde asesinaron a su hijo, hay más de diez
testigos, quienes en los próximos días van a declarar
lo que sucedió, ya que esto fue una ajusticiamiento y no
un enfrentamiento como lo quieren hacer ver.
“Hay muchos casos como el mío” aseveró Herrera,
pero las madres por temor a represalias no lo denuncian.
También recalcó que el cadáver de su hijo
en menos de una fue trasladado hasta la morgue de Puerto Ordaz,
sin autorización y esto con el firme propósito de
borrar las evidencias que demuestran que el mismo fue ajusticiado
por los funcionarios.
Para finalizar, Carmen Herrera hizo un llamado a las autoridades,
para que estas situaciones no sigan pasando, ya que no sabemos
en quien confiar. |